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PLA o PETG: cuál conviene para cada pieza

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Es la pregunta que más nos llega al taller. Traes tu archivo y lo primero que hay que decidir es en qué material sale la pieza. Casi nunca es cuestión de gusto. Depende de dónde va a quedar la pieza y de qué se espera de ella. Aquí va la comparación con las temperaturas que usamos nosotros.

Bobina de filamento Emisha PETG Matte HF color Deep Green junto a su caja de presentación

La diferencia de fondo

El PLA es un poliéster rígido que funde bajo, se enfría rápido y casi no cambia de medida al enfriarse. Por eso es tan cómodo de imprimir. Perdona errores de calibración, no te pide cámara cerrada y saca esquinas limpias. El PETG es el mismo plástico de las botellas de refresco, modificado con glicol para que no cristalice. Es más blando, más tenaz y más pegajoso cuando está fundido.

De ahí sale casi todo lo demás. El PLA es más rígido y agarra mejor el detalle. El PETG absorbe el golpe en lugar de romperse, y aguanta más calor y más sol. Ninguno es mejor que el otro. Sirven para cosas distintas.

Facilidad de impresión

El PLA gana por mucho. Pega bien a la cama sin tanto calor, casi no se deforma al enfriarse y aguanta ventilador a tope, que es justo lo que da buenos puentes y voladizos limpios. Es con el que conviene aprender y con el que conviene ir cuando quieres que una impresión de doce horas salga bien a la primera.

El PETG pide más atención. Fluye más y se estira. Si la retracción y la velocidad no están calibradas te salen hilos entre las partes de la pieza. También se pega de más a algunas superficies de cama, tanto que llega a arrancar material al despegarla. Con cama texturizada casi no pasa. Y quiere menos ventilador que el PLA, porque el enfriamiento de más debilita la unión entre capas.

Rigidez frente a resistencia al impacto

Aquí es donde más gente se equivoca. El PLA es el más rígido de los dos. Se flexiona poco antes de ceder, así que las piezas se sienten macizas y no se doblan. Pero cuando cede, se rompe de golpe, con fractura limpia y sin avisar.

El PETG es menos rígido y más tenaz. Se deforma antes de romperse y en el camino absorbe energía. Una pieza de PETG que se te cae al piso normalmente rebota. La misma pieza en PLA se puede partir. Si lo que vas a imprimir va a recibir golpes, vibración o esfuerzos repetidos, va en PETG. Si necesitas que algo no se flexione, PLA.

Temperatura, sol e intemperie

Aquí no hay discusión. El PLA reblandece a temperaturas bastante bajas. Una pieza olvidada en el tablero de un coche estacionado al sol se deforma sola, y en la CDMX eso pasa seguido. El PETG aguanta mucho más antes de perder la forma, y por eso es lo que usamos para cualquier cosa que vaya dentro de un vehículo, cerca de una fuente de calor o en un techo.

Con el sol pasa algo parecido. El PLA expuesto a rayos UV mucho tiempo se pone quebradizo y pierde color. El PETG resiste bastante mejor la intemperie y la humedad del ambiente sin degradarse. Para exteriores, PETG.

Humedad y almacenamiento

Los dos chupan humedad del aire, pero el PETG lo hace más rápido y se nota más: chasquidos en la boquilla, burbujas en la superficie, acabado opaco y hilos que no se quitan por más que le muevas a la retracción. El PLA húmedo se nota sobre todo como piezas frágiles y superficie áspera.

Para los dos la salida es la misma. Guarda la bobina sellada con su desecante o en un bote hermético entre impresión e impresión, y sécala si lleva tiempo al aire. Es el mantenimiento más barato que hay y el que más problemas te quita.

Warping y adhesión entre capas

El PLA casi no se contrae al enfriarse, así que las esquinas no se levantan y las piezas grandes salen sin brim. El PETG se contrae un poco más. Dale cama caliente y ponle brim en piezas grandes o de base angosta.

Con la adhesión entre capas se invierte. El PETG suelda mejor capa con capa, así que una pieza de PETG aguanta más los esfuerzos en el eje Z, que es la dirección débil de cualquier impresión FDM. Si tu pieza va a jalar en perpendicular a las capas, eso pesa más que cualquier otra propiedad.

Comparativa rápida entre PLA y PETG en impresión FDM.
Característica PLA PETG
Facilidad de impresiónMuy altaMedia
RigidezAltaMedia
Resistencia al impactoBajaAlta
Resistencia al calorBajaMedia-alta
Intemperie y UVNo recomendableBuena
Absorción de humedadModeradaAlta
WarpingMínimoModerado
Adhesión entre capasBuenaMuy buena
Tendencia a hilosBajaAlta si no se calibra
Detalle finoExcelenteBueno
Boquilla190–220 °C230–255 °C según velocidad
Cama45–60 °C70–80 °C

Para qué usamos cada uno

PLA para:

  • Figuras, bustos, miniaturas y todo lo que dependa del detalle fino.
  • Maquetas de arquitectura y prototipos para revisar geometría.
  • Organizadores de cajón, insertos de espuma, plantillas y jigs de taller bajo techo.
  • Piezas grandes y planas donde el warping sería un dolor de cabeza.
  • Regalos, decoración y cualquier cosa que viva adentro y no reciba golpes.

PETG para:

  • Soportes, escuadras, clips y sujeciones que trabajan bajo carga.
  • Carcasas de electrónica y todo lo que disipe algo de calor.
  • Piezas para coche, moto o bici, por dentro o por fuera del vehículo.
  • Lo que se queda a la intemperie: macetas de exterior, tapas, guías.
  • Refacciones que sustituyen una pieza de plástico original que se rompió por fatiga.

Sobre el contacto con alimentos

Se lee seguido que el PETG es apto para alimentos porque es el plástico de las botellas. El material base puede serlo, pero la pieza impresa no hereda esa condición. Una impresión FDM queda llena de microcanales entre capas donde se meten bacterias que no salen con un lavado normal, y la boquilla, el extrusor y los pigmentos meten variables que nadie certificó para ese uso. Trata cualquier pieza impresa que toque comida como algo de un solo uso o de contacto indirecto, y no la metas al lavavajillas.

Temperaturas del filamento Emisha

Estos son los rangos con los que trabajamos y los que vienen en el catálogo. Tómalos como punto de partida antes de correr tu propia torre de temperatura:

  • PLA Matte: boquilla 190–220 °C, cama 45–60 °C.
  • PETG Matte HF: boquilla 230–240 °C a 50–100 mm/s, o 240–255 °C cuando trabajas entre 100 y 300 mm/s; cama 70–80 °C. La línea está hecha para alta velocidad, y por eso el rango de boquilla sube conforme sube el caudal. Si imprimes rápido con la temperatura del tramo lento, la extrusión se queda corta y la pieza sale débil.

Las dos líneas vienen en bobina de 1 kg neto de 1.75 mm con tolerancia de ±0.02 mm, a $249 MXN de referencia. Contamos con las dos en existencia aquí en la CDMX.

La regla corta

Si la pieza vive adentro, no recibe golpes y quieres que se vea bien, PLA. Si va a trabajar, a asolearse, a mojarse o a que se le caiga algo encima, PETG. Cuando dudes, piensa en cómo se te va a romper. Si lo que te preocupa es que se parta de un golpe, PETG. Si es que se doble bajo carga constante, PLA.

Filamento Emisha

PLA y PETG en 29 colores

Manejamos las dos líneas en bobina de 1 kg neto de 1.75 mm, con tolerancia de ±0.02 mm y en existencia aquí en la CDMX. Los pedidos salen el mismo día hábil.