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¿Cuánto cuesta mandar a imprimir una pieza en 3D?

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"¿Cuánto me cobras por imprimir esto?" es el mensaje que más nos llega, casi siempre con una foto y sin archivo. La respuesta honesta es: depende de tres cosas que la foto no dice. Aquí va cómo se arma el precio de una impresión, por qué dos piezas del mismo tamaño pueden costar muy distinto y qué puedes hacer tú para que tu pieza salga más barata.

Impresora 3D Bambu Lab P1S vista de frente

Las tres variables

Material. Los gramos que pesa la pieza ya impresa, con su relleno y sus soportes. Es la parte que todo el mundo imagina y, en piezas normales, la más barata de las tres.

Tiempo de máquina. Las horas que la impresora está ocupada con tu pieza y no con otra. Una impresora es un equipo que se desgasta, consume luz y ocupa a alguien que la atienda: la hora de máquina cuesta, igual que en un torno o una fresadora. En piezas grandes o detalladas, esta variable pesa más que el material.

Preparación y acabado. Revisar que tu archivo se pueda imprimir, orientarlo, decidir soportes, arrancar la impresión, despegarla, quitar soportes y dejar la pieza presentable. Es trabajo de persona, no de máquina, y existe aunque la pieza sea chica. Por eso todo servicio serio tiene un mínimo por pieza: el nuestro es de $80 MXN.

Por qué el precio por gramo engaña

Se ve seguido "impresión 3D a $X el gramo" y suena transparente, pero esconde la variable grande. Una figura maciza de 60 gramos puede imprimirse en cuatro horas, y una pieza hueca y alta de 30 gramos, con paredes delgadas y detalle fino, tomar seis. Al puro gramo, la segunda saldría a mitad de precio costando más de producir. Quien cobra por gramo lo sabe, y lo compensa inflando el precio del gramo para cubrirse: las piezas rápidas subsidian a las lentas. Cobrar material y tiempo por separado es más justo en los dos sentidos.

Números para ubicarte

Con nuestro cotizador los rangos típicos quedan así: una pieza chica —un soporte, un clip, una refacción de unos cuantos gramos— cae en el mínimo de $80. Una pieza mediana, digamos 80 a 150 gramos con medio día de máquina, queda en unos cientos de pesos. Una pieza grande que ocupa la cama completa y un día entero de impresión se va a cuatro cifras. Son órdenes de magnitud, no cotizaciones: la geometría concreta mueve el número, y por eso el cotizador pide tu archivo STL o 3MF y te da el precio en el momento, sin registrarte y sin que el archivo salga de tu navegador para nada más que calcular volumen.

Cómo hacer que tu pieza cueste menos

  • Junta piezas en un solo pedido. Varias piezas en la misma cama comparten arranque y atención: el cotizador aplica el descuento por volumen solo, y diez piezas iguales salen bastante más baratas que diez pedidos de una.
  • No pidas 100 % de relleno si nadie te lo exigió. Entre 15 y 25 % resuelve la mayoría de los usos; el relleno de más es dinero y horas que la pieza no aprovecha.
  • Evita soportes desde el diseño. Un chaflán abajo de un voladizo o partir la pieza en dos mitades pegables puede quitar horas de impresión y todo el trabajo de limpiar soportes.
  • Acepta capa más alta donde no se ve. Una pieza funcional a 0.28 mm de capa imprime mucho más rápido que a 0.12 y aguanta lo mismo. El detalle fino resérvalo para lo que se exhibe. Va de la mano con elegir bien la boquilla.
  • Escoge el material por uso, no por catálogo. PLA o PETG cubren casi todo y cuestan lo mismo entre sí; los materiales exóticos se justifican solos cuando de verdad se necesitan.

¿Y cuándo conviene mejor comprar impresora?

Hay un punto donde mandar a imprimir deja de salir a cuenta, y no nos duele decirlo: si cada semana estás pidiendo piezas, una A1 mini o una A1 se paga sola en pocos meses, imprimiendo con bobinas de $249. La cuenta contraria también existe: si imprimes tres veces al año, la impresora es un mueble caro que además pide mantenimiento. Para quien ya tiene impresora y quiere saber cuánto le cuesta cada pieza de verdad —luz, desgaste, fallas y todo—, armamos una calculadora de costos aparte.

Qué mandar para que te coticen rápido

El archivo STL, 3MF o STEP (la foto no alcanza: el precio vive en la geometría), el material o para qué se usa la pieza, la cantidad y si hay prisa. Con eso, la cotización es inmediata en el cotizador o de un solo mensaje por WhatsApp. Si no tienes el archivo —se te rompió una pieza y no existe el modelo—, también lo resolvemos: modelamos la refacción desde la pieza rota, se cotiza como trabajo de diseño más la impresión.

La regla corta

El precio es material más horas de máquina más manos, con un mínimo de $80 por pieza. Lo que más lo baja: pedir varias piezas juntas, relleno razonable y un diseño que no pida soportes. Sube tu archivo al cotizador y sales de la duda en un minuto.

Impresión bajo pedido

Cotiza tu pieza en un minuto

Sube tu STL o 3MF al cotizador y obtén el precio al momento, sin registro. Imprimimos en PLA y PETG en la CDMX, con envío a todo el país.