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Stringing: los hilos entre las piezas y cómo quitarlos

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La pieza sale bien de forma, pero entre una torre y otra quedaron telarañas, y toda la superficie tiene pelusa. Eso es stringing, y la reacción automática —subirle a la retracción— es casi siempre la equivocada. En el taller, de cada diez casos que llegan por hilos, la mayoría se resuelven sin tocar la retracción. Este es el orden que sí funciona.

Bobina de filamento Emisha PETG Matte HF color Sky Blue junto a su caja de presentación

Qué está pasando

Cuando el cabezal termina una isla y viaja a la siguiente, la boquilla sigue llena de plástico fundido y con presión adentro. Si nada la contiene, ese plástico gotea durante el viaje y deja un hilo. La retracción existe para eso: jala el filamento unos milímetros hacia atrás y quita la presión antes de moverse.

Por eso parece que la retracción es la respuesta. Pero la retracción solo controla la presión mecánica. Si el plástico está demasiado líquido, o si adentro hay vapor empujando, ninguna retracción alcanza: estás peleando contra algo que la retracción no toca. De ahí que ajustarla sea el paso cuarto y no el primero.

El orden correcto

  1. ¿El filamento está seco? Es la causa número uno, y la que más tiempo hace perder porque nadie la revisa primero. El agua que absorbió el plástico hierve dentro de la boquilla y ese vapor empuja material afuera durante los viajes. La prueba toma dos minutos: calienta la boquilla y extruye 50 mm al aire. Seco sale un hilo continuo, liso y callado. Húmedo truena, sisea, echa burbujitas o se riza. Todo el procedimiento y las temperaturas de secado están en la guía de filamento húmedo.

  2. ¿La boquilla está más caliente de lo necesario? Es la segunda causa. Cinco o diez grados de más dejan el plástico tan líquido que se escurre solo. Baja de 5 en 5 °C hasta que los hilos se vayan o hasta que la unión entre capas empiece a sufrir. Ahí está tu ventana.

  3. ¿Estás dentro del rango del material? Cada línea publica el suyo, y fuera de rango ningún ajuste compensa. El filamento Emisha va así: PETG Matte HF a 230–240 °C hasta 100 mm/s y 240–255 °C por arriba de eso; PLA Matte a 190–220 °C; PLA Cosmic a 195–215 °C.

  4. Ahora sí, la retracción. Las Bambu Lab son de extrusor directo, así que los valores útiles son chicos: cambios de medio milímetro son grandes aquí. Sube la distancia de poco en poco y prueba. Si te pasas, el filamento se muele siempre en el mismo punto y acabas con un atasco en el extrusor, que es peor problema que los hilos.

  5. La boquilla. Una boquilla desgastada o con residuo carbonizado en la punta gotea aunque todo lo demás esté bien: el plástico se queda adherido al labio en lugar de cortarse limpio. Si el problema apareció de golpe después de muchos kilos —o de imprimir abrasivos— revisa el estado de la boquilla.

Tendencia al stringing por material y qué revisar primero.
Material Tendencia Boquilla Revisa primero
PLABaja190–220 °CTemperatura de más
PETGAlta230–255 °CHumedad, siempre
PLA con maderaAlta190–220 °CHumedad de la fibra
TPUMuy altaSegún marcaHumedad y velocidad

La torre de temperatura

Es la prueba que más rinde por el tiempo que cuesta y casi nadie la hace. Se imprime una torre en la que cada tramo va cinco grados menos que el anterior, y al final la pieza te dice sola dónde empiezan los hilos y dónde empieza a sufrir la unión entre capas. Media hora de impresión que te ahorra una semana de tanteos.

Hazla con la bobina ya seca. Una torre hecha con filamento húmedo te da un resultado que no vuelve a repetirse cuando el material se seque, y ahí perdiste el trabajo.

Los ajustes del laminador que sí ayudan

  • Evitar cruzar perímetros. Hace que el cabezal rodee en lugar de cruzar por el aire. Si no cruza, no deja hilo. Cuesta algo de tiempo de impresión.
  • Velocidad de viaje alta. Menos tiempo en el aire es menos tiempo goteando. En las Bambu ya viene alta de fábrica, pero si bajaste velocidades globales revisa que no se te haya ido esta también.
  • Limpiar al retraer (wipe). Arrastra la boquilla sobre lo ya impreso antes de despegar. Bien usado, quita la gota que se estaba formando.
  • Z hop. Levanta la boquilla en cada viaje. Ayuda a que el hilo no se deposite sobre la pieza, pero no evita que se forme.

Cómo limpiar la pieza que ya salió

Una pistola de calor a distancia y en movimiento constante es la mejor herramienta: los hilos son muy delgados y se retraen mucho antes de que la pieza se deforme. Para los gruesos, un cutter nuevo. Lija no: embarra el plástico blando y deja la superficie peor. Un encendedor tampoco, salvo que quieras marcas de hollín.

La regla corta

Si te salieron hilos, no toques la retracción todavía. Extruye 50 mm al aire y escucha: si truena, seca la bobina y vuelve a probar. Si no truena, baja la boquilla de 5 en 5 °C. Solo si con la bobina seca y en el fondo del rango de temperatura siguen los hilos, entonces sí es la retracción, y ahí va de poquito en poquito.

Filamento Emisha

Bobinas selladas al vacío con desecante

29 colores en cuatro líneas, todas en 1.75 mm y bobina de 1 kg neto, con las temperaturas de cada línea publicadas. En existencia en la CDMX.