La primera capa no pega: las causas en el orden correcto
· Guía
Es la falla más común de la impresión 3D y la que más perfiles arruina, porque la reacción natural es meterse al rebanador a mover diez cosas a la vez. En el taller la resolvemos casi siempre con las mismas cinco revisiones, en el mismo orden: de la más barata a la más rara. Sigue el orden y no muevas dos cosas al mismo tiempo, o nunca vas a saber cuál era.
1. Lava la cama (sí, aunque se vea limpia)
La causa número uno, por mucho, es grasa. Cada vez que despegas una pieza con la mano le dejas a la placa una película invisible de aceite de la piel, y sobre esa película el plástico no suelda. La señal clásica: la impresora pegaba perfecto y "de la nada" dejó de pegar, sin que cambiaras nada, o pega en unas zonas sí y en otras no —justo donde más agarras la placa.
El alcohol isopropílico entre impresiones ayuda, pero cuando la grasa ya se acumuló lo que hace es arrastrarla y repartirla. La limpieza que sí resetea la placa es en el fregadero: jabón lavatrastes, agua caliente, los dedos o una esponja suave, y secar con papel. Dos minutos. De ahí en adelante, la placa se agarra por las orillas. Es la revisión más barata de toda la lista y resuelve más de la mitad de los casos que nos llegan.
2. La distancia de la boquilla
La primera capa no se deposita: se plancha. La boquilla tiene que aplastar el hilo contra la placa para que suelde. Mira la primera capa de cerca:
- Líneas redondas, como espagueti acostado, que la boquilla arrastra al pasar de regreso: la boquilla está lejos. Es el síntoma más común.
- Líneas transparentes, ásperas o con la placa marcándose: demasiado cerca; el plástico no tiene por dónde salir.
- Líneas planas, anchas y fundidas entre sí, sin huecos: eso es lo que buscas.
En una impresora con nivelación automática, como las Bambu Lab, no hay tornillos que ajustar, pero la calibración se engaña sola de dos maneras: una gota de plástico pegada a la punta de la boquilla (la máquina "mide" la cama con la gota, no con la boquilla) y decirle al rebanador que tienes puesta una placa distinta de la que en verdad está montada. Limpia la punta en frío y confirma el tipo de placa antes de buscar fantasmas. En impresoras de nivelación manual, corre la rutina de cama con la hoja de papel y ajusta el z-offset con una impresión de prueba de una sola capa.
3. Temperaturas: la cama, el ventilador y el clima
El plástico pega mientras está caliente. Cama fría para el material es despegue seguro: PLA quiere 45–60 °C y PETG 70–80 °C —las temperaturas completas están en la comparativa de PLA y PETG—. Revisa también el ventilador de capa: en la primera capa va apagado o casi apagado; un perfil con el ventilador al cien desde el arranque enfría el hilo antes de que alcance a soldar.
Y el enemigo que nadie voltea a ver: las corrientes de aire. Una impresora abierta junto a una ventana o bajo el paso del ventilador de techo pierde piezas grandes aunque todo lo demás esté perfecto, porque las esquinas se enfrían más rápido que el centro y se levantan. Si la esquina se despega a la hora dos de una impresión que arrancó bien, piensa en warping, no en la cama: agrega brim, cierra la ventana y, si imprimes ABS o piezas grandes seguido, considera una impresora de cámara cerrada.
4. La velocidad de la primera capa
Una boquilla que corre no da tiempo a que el hilo moje la superficie. Los perfiles modernos ya lo traen contemplado, pero si heredaste un perfil ajustado "para que salga rápido", revisa que la primera capa ande alrededor de 30–50 % de la velocidad normal. Es un minuto más por impresión a cambio de no repetirla completa.
5. La superficie y el material se tienen que llevar
No todo pega en todo. El PLA vive feliz en casi cualquier placa PEI. El PETG en placa PEI lisa pega de más: al despegar la pieza puede arrancar pedazos del recubrimiento, así que para PETG usa la placa texturizada o pon una capa de pegamento en barra —ahí el pegamento trabaja de separador, no de adhesivo—. Y una placa con años de uso pierde el recubrimiento en las zonas de siempre: si la pieza pega en la orilla pero no en el centro gastado, ya es refacción, no ajuste.
Sobre laca y pegamento en general: sirven, pero son parche. Si una impresora con placa en buen estado solo pega con laca, hay una causa de las cuatro de arriba sin resolver. Y si el problema aparece junto con hilos, chasquidos o superficie áspera, el sospechoso es otro: filamento húmedo.
| Síntoma | Causa probable | Arreglo |
|---|---|---|
| Pegaba bien y dejó de pegar sin cambiar nada | Grasa acumulada en la placa | Lavar con jabón y agua caliente |
| Pega en unas zonas y en otras no | Placa sucia o recubrimiento gastado | Lavar; si persiste en el mismo lugar, cambiar placa |
| Líneas redondas que la boquilla arrastra | Boquilla lejos de la cama | Recalibrar; limpiar la punta; confirmar tipo de placa |
| Líneas transparentes o placa marcada | Boquilla demasiado cerca | Recalibrar / subir z-offset |
| La esquina se levanta a media impresión | Warping por enfriamiento desigual | Brim, sin corrientes de aire, cama más caliente |
| PETG arranca pedazos de la placa lisa | Exceso de adhesión | Placa texturizada o pegamento como separador |
| No pega y además hay hilos y chasquidos | Filamento húmedo | Secar la bobina |
La regla corta
Lava la placa con jabón antes de tocar cualquier ajuste: resuelve más de la mitad de los casos. Luego mira la primera capa de cerca y deja que el síntoma te diga si la boquilla está lejos o cerca. Después temperaturas y corrientes de aire, luego velocidad, y al final la pareja placa-material. Una revisión a la vez, en ese orden. Si ya recorriste la lista completa y sigue sin pegar, ya no es ajuste: tráela al taller, la revisión no cuesta nada.
¿Ya probaste todo y sigue sin pegar?
Somos taller independiente especializado en Bambu Lab. Cuéntanos qué hace tu impresora y qué ya descartaste, y agenda el día en que la traes.